Diarios de damas de la corte del antiguo Japón

By amaliamiraya

     LITERATURA JAPONESA

 

 

                             DIARIOS DE DAMAS DE LA CORTE DEL ANTIGUO JAPÓN

 

 

Desde los siglos IX al XII floreció en la literatura japonesa bajo el nombre de “nikki” un auténtico género literario: textos en prosa considerados diarios de viajes o simplemente diarios que fueron escritos por mujeres. Son diferentes en extensión y contenido, pero todos coinciden en estar escritos en japonés (  y no en chino, idioma que las mujeres no utilizaban), incorporar un número variable de poemas breves y relatar experiencias vividas por las autoras, por regla general, damas pertenecientes a la aristocracia de la época.

Estos diarios femeninos se concentran en la vida recluida de las mujeres de la capital. No relatan sus autoras sus experiencias día a día, sino que se concentran en describir sus experiencias más notables. Estas experiencias generaban sentimientos que sus protagonistas, personas muy leídas y con mucho tiempo libre, ponían por escrito. De ahí el carácter confesional de los nikki. A pesar del carácter de diario íntimos no estaban reservados al ámbito privado o personal y secreto de sus autoras, sino que circulaban por un ámbito más  o menos amplio de personas interesadas. Por ello son considerados como “literatura de salón”

 

 

Murasaki SHikibu (nació en 978 y no se sabe con certeza el año de su muerte)                       

Diario (1007-1010)

 

Texo  1:

 

   Mirando tras las persianas pude ver aquellas damas que no tienen colores prohibidos vistiendo las consabidas chaquetas chinas verdes y rojas con sus colas de seda estampada. Sus uwagis eran mayoritariamente de seda granate estampada, salvo el de Muma no Chujo, de tono púrpura claro. Sus atuendos hacían pensar en una combinación de hojas otoñales, y los colores de sus uchikis, muy variados, iban del azafrán, en todas sus gamas forrado de púrpura, al amarillo forrado de verde. Algunas damas vestían conjuntos de hasta cinco uchikis debajo del uwagi.

   De entre las que tenían ciertos colores prohibidos, las más mayores llevaban chaquetas de color amarillo verdoso o granate, con puños de damasco. Los magníficos diseños estampados de sus colas llamaban la atención y las fajas destacaban por sus ricos bordados. Llevaban conjuntos de tres a cinco uchikis de seda blanca forrada de rojo oscuro. Las mujeres más jóvenes llevaban chaquetas de puños de diversos colores blancos por fuera y con forros de tonalidades variadas- granate, amarillo verdoso, rosa pálido_, formando exquisitas combinaciones. También observé algunos abanicos pintados excepcionalmente bellos.

 

 

 

NOTA: El atuendo de ceremonia de las damas de la corte del antiguo Japón podía llegar a estar compuesto de doce capas. Debajo llevaban: una camisa blanca de mangas estrechas llamada “Kosode”, sujeta  a la cintura por un pantalón ancho,”hakama”, destinado a ocultar las piernas, y luego su túnica, “hitoé”. Encima, el conjunto “Kasané” de “uchikis” (de tres a siete), prendas parecidas al futuro Kimono, pero más anchas y acampanadas, formando cascada. Seguía un último uchiki de seda, más suntuoso que los demás, y un sobretodo “uwagi”, a veces remplazado por un abriguito corto 

“ko-uchiki”.Completaba el atuendo una chaqueta a la china de brocado o de damasco bordados. En las grandes solemnidades se ataban a la cintura una larga cola plisada “mo” que se arrastraba por el suelo al andar. El atuendo masculino era parecido, pero encima de los uchikis los hombres llevaban el “ho”, prenda a modo de dalmática del color correspondiente al rango ceñida al cuerpo mediante un cinturón de piedras preciosas del que colgaba la espada. Completaba el conjunto un alto sombrero negro.

 

 

Izumi Shikibu ( Nació en 974 –  muere? )

Diario (1002-1003)

 

Texto2

 

 

Te abrí el corazón…

Ay, haber confesado

Aumena mi pena,

Y arrastra consigo días dolorosos

 

Texto 3

 

Si te lamentas hoy,

Tal vez signifique que tu corazón

Siente algo por el mío…

¡Cuántos días y meses he pasado penando!

 

Texto 4

 

-Al pensar en el mundo,

mis únicas compañeras de lecho

son las mangas húmedas de llanto.

No es ésta una noche

Para compartir dulces sueños….

Texto 5

 

¿Dices que vendrás?

Me cuesta creerlo.

Ni siquiera una sombra

Pasa por delante de mi casa.

Texto 6

 

 

Déjalo correr…

No miraré a la playa…

La barquita del marinero

Se ha hecho a la mar…

 

 

Diario de Sarashina (1009-1059) anónimo

 

Texto 7

 

En esta provincia se encuentra el monte Fuji. En la que me crié podía divisar esta montaña muy a lo lejos mirando en dirección oeste. Se levanta teñida de un azul profundo y coronada por las nieves eternas. Se diría que va vestida de violeta oscuro y que lleva un velo sobre los hombros. Desde la cima se eleva una columnita de humo. Por la noche divisamos también pequeños fuegos en su cúspide. El río Fuji desciende a saltos desde la cúspide del monte sagrado. Un hombrecillo del lugar nos obsequió con esta historia:

-          En cierta ocasión se me envió a hacer un recado. Era un día muy caluroso y me eché a descansar junto a un arroyo cuando, de pronto, divisé algo amarillo que flotaba río Fuji abajo. Lo cogí y descubrí que se trataba de un pedazo de papel amarillo con unas palabras escritas elegantemente con cinabrio. Lo leí con asombro.(…)

 

 

Texto 8

 

Una de las consortes de mi padre había sido dama de honor en la corte y, a lo que parece, le tocó sufrir algún desengaño. No sintiéndose feliz en su matrimonio, se disponía  abandonar nuestra casa. Llamó a su único retoño, que a la sazón contaba cinco años, y le dijo:

-Nunca te olvidaré, corazón mío.

Y, señalando un enorme ciruelo que crecía hasta casi tocar el alero de la casa. Añadió :

- Cuando florezca, regresaré.

 

Se marchó a continuación, y yo sentí amor y piedad por ella, y, mientras lloraba en secreto, el año pasó también.

Medité largo tiempo sobre sus palabras: “Cuando florezca, regresaré”. Me preguntaba si ocurriría tal como había prometido. Esperé y esperé con los ojos clavados en el árbol. Estaba cubierto de flores y no nos habían llegado noticias de ella. Al fin no pude aguantar más, quebré una de sus ramas y se la envié con este poema:

 

Me confiaste palabras de esperanza…

¿No te estás retrasando demasiado?

La primavera no se ha olvidado

del ciruelo,

que parecía muerto por las heladas.

 

La dama respondió afectuosamente:

 

 

Sigue aguardando, nunca permitas

que tu esperanza se marchite…

Cuando el ciruelo florece,

puede ocurrirte cualquier cosa,

Incluso lo más inesperado.

 

ACTIVIDADES:

 

Texto 1

 

 

1¿Qué nos describe la autora ?

2. ¿Cuántos colores puedes ves? Píntalos en tu cuaderno con lápices de colores.

3. ¿Te atreverías a pintar la escena?

4. ¿Sabes cómo es un kimono?

 

 

Textos 2, 3,4, 5 y 6

 

1. Lee en voz alta estos poemas y  di cuál es el tema.

2. ¿Te parece que la autora está triste o alegre? ¿Por qué?

3. Intenta escribir un poema parecido a los que acabas de leer en el que expreses tus sentimientos.

 

Texto 7

 

  1. Inventa el mensaje que alguien escribió en ese papel amarillo.

 

Texto 8

 

1. Dice la autora: “Una de las consortes de mi padre…No sé si sabes lo que significa   

“consorte”,  aclara primero su significado. En el Japón de los siglos en los que se sitúen estos textos literarios existió la poligamia. ¿Sabes lo que es? Busca información en un diccionario.

2. Investiga para saber cuál es la palabra contraria a poligamia.

3.¿Cómo son las familias de tu país? ¿Qué relaciones mantienen los padres con sus hijos? ¿Hay diferencias entre la madre y el padre? Aclara cuáles son.

4. Ahora  presenta y describe a tu familia acompañada de fotografías.

 

TERMINAMOS…

 

Todos los textos que acabas de leer pertenecen a mujeres  que vivieron en la corte japonesa del siglo XI. Quizás sientas curiosidad por saber dónde se encuentra Japón en el mundo y cuál ha sido su historia, sus costumbres y su cultura. Adelante. Bucea en la biblioteca del centro o entra en internet.

 

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